jueves, 10 de noviembre de 2011

Agenticidad: Una explicación a lo oculto y místico


¿Teorías de la conspiración, señales en el cielo, iluminatis, extraterrestres, Nuevo Orden Mundial?. Lo cierto es que los seres humanos tendemos a "crear, creer e interpretar" todo tipo de cosas extrañas o sin importancia que muchas veces no tienen un sustento real, asignándoles fenómenos como los fantasmas, las "señales", "el diseñador inteligente", etc. y haciendo que nuestro cerebro nos confunda y/o nos meta en problemas.

¿Por que nos pasa esto? La razón obedece a 2 mecanismos de superviciencia de nuestro cerebro primitivo: La "Patronicidad" y la "Agenticidad", términos definidos por el psicólogo Michael Shermer y que resumen el trabajo de muchos expertos en el campo del cerebro humano.

En esencia la Patronicidad es la tendencia humana a encontrar "patrones" significativos (o sea encontrarle una interpretación)  a cosas que no tienen significado alguno (como ver sombras amenazantes aún cuando éstas pudieran no serlo), lo cual es una herencia genética producto de nuestra historia antigua como presas de animales más grandes. Un mecanismo que aún hoy es útil pero que en la prehistoria era cuestion de vida o muerte, este mecanismo además lo compartimos con muchos animales.

El otro término "Agenticidad" es estrictamente humano, parte de que siendo nosotros seres racionales y estando conscientes de ello, le intentamos dar una explicación a los patrones antes mencionados y les inferimos la acción de un "agente" (palabra que solemos relacionar con "oculto, misterioso, superior") el cual va desde organizaciones secretas hasta seres sobrenaturales y/o extraterrestres. De esta forma, Shremer nos dice que la Agenticidad es la tendencia a creer que el mundo es controlado por agentes invisibles e intencionales.

A lo largo de varios experimentos se ha demostrado que los seres humanos tendemos a darle agenticidad a los patrones que observamos en muchas situaciones, asi pues, fenómenos como, las apariciones, las abducciones, señales en el cielo, conspiraciones, etc. no serían otra cosa que un efecto provocado por nuestro inquieto cerebro que prefiere intepretar a su manera fenómenos o situaciones que no tienen base real de sustento.

En el siguiente video Shermer expone su trabajo, en esencia es la misma exposición que por estos días presentó en La Ciudad de las Ideas.