jueves, 25 de octubre de 2012

La fuerza de la atmósfera


La Presión Atmosférica es la presión que ejerce la atmósfera sobre la superficie terrestre, en otras palabras es la fuerza de las capas de aire de la atmósfera ejercida sobre la tierra. Puesto que el aire es un gas y tiende por tanto a ocupar el espacio que lo contiene, la presión que éste ejerce se da en todas las direcciones. 

Muchas veces no somos conscientes de cuan fuerte es la presión atmosférica y pensamos que solo afecta a las personas que viven a grandes alturas o a los montañistas, en ambos casos debido no a la alta, sino a la baja presión que existe conforme ascendemos. Sin embargo los siguientes experimentos realizados por el profesor Cayetano Gutiérrez Pérez, destacado divulgador de la ciencia en España, nos dan una divertida forma de apreciar la considerable fuerza que la atmósfera ejerce sobre todos los objetos debajo de ella (incluyéndonos desde luego):

Como meter un huevo duro en una botella



Como aplastar una lata


viernes, 19 de octubre de 2012

Filtrando agua a bajo costo

El acceso a agua potable es un problema que la humanidad enfrenta cada día con mayor dificultad. El incremento poblacional y el poco cuidado que tenemos al desechar nuestros residuos a los cauces de los rios ha ocasionado que cada vez sea más difícil y costoso purificar el vital líquido a fin de que podamos consumirlo.

Se han ensayado con éxito algunas técnicas que nos permiten filtrar y potabilizar el agua con materiales que encontramos muy fácilmente. Uno de ellos, motivo de este post, es el llamado biofiltro de arena, en el siguiente video podemos observar su funcionamiento:


En esencia consiste en filtrar agua turbia con un filtro basado en arena, grava y gravilla. El proceso permite que después de un tiempo razonable (que va desde 6 días a 3 semanas dependiento del grado de turbiedad del agua) la arena contendra una colonia bacteriana suficientemente consistente que se encargará de consumir la mayoría de las bacterias coliformes, la gravilla y la grava dejaran pasar sólo agua y obtendremos un efluente transparente que, dependiendo el tipo de filtro, puede tomarse directamente o bien pasar a otros métodos de desinfección económicos tales como la cloración o el método SODIS (desinfección solar).

Pues bien, con esto en mente presentamos a continuación el método para elaborar un biofiltro de arena casero, una solución económica al problema del filtrado y desinfección del agua. Es importante notar que la arena empleada (en el video se recomienda la arena de las utilizadas en los filtros de las albercas, pero puede emplearse cualquier arena incluyendo la de rio o playa) debe lavarse adecuadamente para ayudar al proceso de formación de la colonia bacteriana. Además se recomienda agregar agua antes de adicionar la arena con el fin de que al vaciarse ésta última los granulos más pesado se sedimenten y dejen los más finos en la parte de arriba, proceso que tambien ayudará a la formación de las bacterias antes mencionadas.



Una vez filtrada y para mayor seguridad podemos aplicar la desinfección solar (SODIS), método que consiste en llenar botellas de PET limpias y transparentes con agua, taparlas y exponerlas al sol por 6 horas en zonas con luz solar constante o bien hasta dos días en zonas con nubosidad alta y sin lluvias. Los detalles del método SODIS los pueden encontrar en este enlace.

Filtros un poco más elaborados nos permitirán obtener agua potable mediante el mero empleo del biofiltro de arena, proceso que como podremos obervar se emplea con éxito en zonas marginadas de algunos países: 






jueves, 11 de octubre de 2012

El concepto de tamaño (y humildad) en el universo


El Universo es grande, muy grande, eso lo sabemos todos, sin embargo muchas veces no nos detenemos a pensar que implica el concepto de "tamaño" a escalas astronómicas.

Nuestra percepción de tamaño esta restringida  a los sucesos y fenómenos que vemos a diario con nuestros limitados sentidos en nuestro planeta. Pensamos en pequeño cuando vemos una hormiga y en grande cuando vemos un elefante, pero luego lo escalamos cuando vemos pequeño a un elefante y grande a una ballena o a ésta pequeña respecto a un islote y  a éste minúsculo respecto a un continente.

Siguiendo esta secuencia podemos continuar comparando y entonces llegaremos al terreno de los cuerpos celestes, desde los asteroides hasta el universo entero (y quizás hasta un hipotético multiverso) solo para darnos cuenta que no somos nada en especial y que bien valdría la pena dejar de ser tan arrogantes como especie. 

Comparemos (o intentemos siquiera darnos una vaga idea de) los tamaños en el universo:



Y finalmente, en palabras del gran Carl Sagan démonos un baño de humildad ante la magnificencia del cosmos: